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    December 30

    Pequeñez.

     

    Es cosa tan pequeña nuestro llanto;

    son tan pequeña  cosa los suspiros...

    Sin embargo, por cosas tan pequeñas

    vosotros y nosotras nos morimos.

     

    Emily Dickinson

     

    Estrella  Angela  Luna ~

    September 22

    Dime

     
    Dime por favor donde estás,
    en que rincón puedo no verte,
    dónde puedo dormir sin recordarte
    y dónde recordar sin que me duela.

    Dime por favor dónde pueda caminar
    sin ver tus huellas,
    dónde puedo correr sin recordarte
    y dónde descansar con mi tristeza.

    Dime por favor cuál es el cielo
    que no tiene el calor de tu mirada
    y cuál es el sol que tiene luz tan sólo
    y no la sensación de que me llamas.

    Dime por favor cuál es el rincón
    en el que no dejaste tu presencia.
    Dime por favor cual es el hueco de mi almohada
    que no tiene escondidos tus recuerdos.

    Dime por favor cuál es la noche
    en que no vendrás para velar mis sueños...
    Que no puedo vivir porque te extraño
    y no puedo morir porque te quiero.
    (Atribuido a Borges)

      Angela   ~

     
    September 02

    Silencio.

    Así como del fondo de la música
    brota una nota
    que mientras vibra crece y se adelgaza
    hasta que en otra música enmudece,
    brota del fondo del silencio
    otro silencio, aguda torre, espada,
    y sube y crece y nos suspende
    y mientras sube caen
    recuerdos, esperanzas,
    las pequeñas mentiras y las grandes,
    y queremos gritar y en la garganta
    se desvanece el grito:
    desembocamos al silencio
    en donde los silencios enmudecen.
    Ocatvio Paz.

    ~   Angela   ~

    June 17

    Poema al Padre. De Héctor Gagliardi.

    Oye negra, ¿Te puedo hablar?

    ya los chicos se han dormido

    Asi que, así que deja el tejido que después te equivocas

    Hoy te quiero preguntar

    Por qué motivo las madres amenazan a sus hijos

    Con ese estribillo fijo de ¡Ah, cuando venga tu padre!

    Y con tu padre de aquí y con tu padre de allá

    Resulta de que al final al verme llegar a mí

    Lo ven entrar a Caín y escapan por todos lados

    Y yo, que vengo cansado de trabajar todo el día

    recibo de bienvenida una lista de acusados

    Tú empiezas con tus quejas y yo tengo que enojarme

    Igual que hacía mi padre al escuchar a su vieja

    Entraba a fruncir la ceja apoyando a ese fiscal

    Que en medio del temporal se erigía en defensora

    Lo mismo que tú ahora que siempre me dejas mal

    Si los perdono, ¡que ejemplo! ¡es así como los educas!

    Si los castigo, ¡no tienes sentimientos!

    A mí, a mí que llegué contento y no tuve más remedio

    que poner cara de serio

    Y escuchar tu letanía

    A mí, a mí que me paso el día

    pensando en jugar con ellos

    yo sueño en llegar a casa y olvidarme felizmente del trabajo

    de la gente y de todo lo que pasa

    Los hijos son la esperanza

    y el porqué de nuestras vidas

    Por eso nunca les digas ¡ah, cuando venga tu padre!

    No quiero encontrar culpables

    quiero encontrar alegría

    que no me pongas de escudo como lo hacía mi madre

    que consiguió que a mi padre lo imaginara un verdugo

    El llegaba y te aseguro que se acababan las risas

    Y en lugar de una caricia o hablarle como a un amigo

    lo miraba compungido presintiendo una paliza

    y el pobre que me entendía, sacudiendo la cabeza

    escuchaba con tristeza lo que mi madre decía

    Y que él, y que él de sobra sabía

    Que con éste no se puede, que me pinta las paredes que trajo las suelas rotas, que la calle, la pelota

    que me saca canas verdes

    ¡a la cama sin cenar! Aburrido me ordenaba

    mi madre me consolaba y yo, yo lo culpaba a él

    a él que había llegado recién de trabajar, cansado

    y ya lo había yo amargado con todas mis travesuras

    los hijos nunca analizan el sentimiento del padre

    porque el brillo de la madre es tan fuerte que lo eclipsa

    sólo le hacemos justicia cuando nos toca vivir

    a nosotros su problema

    ay, si mi padre viviera ¡que recién lo comprendo!

    Y por qué nunca me dijo lo mucho que me quería

    Si hoy yo sé cuanto sufría al ver enfermo a su hijo

    Por qué me miraba fijo el primer pantalón largo

    Y sé que, hasta me habrá besado cuando yo

    estaba dormido

    Hoy que todo lo comprendo

    Por qué no estás a mi lado

    Por qué no estás ahora para besarte bien fuerte

    Viejo lindo

    Y ofrecerte mi cariño a todas horas

    Ves a tu hijo que llora, pero llora con razón

    Porque te pide perdón pensando en aquellos días

    En que ciego no veía que eras puro corazón

    Déjame negra que llore, es tan lindo desahogarse

    En fin, veamos, veamos que hacen nuestros

    Futuros señores. Mira esos pantalones

    Tápale un poco a la nena

    Si, si ya sé, no me lo digas

    Hoy se fué a la calle sola

    Acuéstate rezongona, mañana, mañana será otro día.


    Feliz día del Padre!!!!

      Angela   ~

    June 15

    El pozo. Pablo Neruda.

    A veces te hundes, caes
    en tu agujero de silencio,
    en tu abismo de cólera orgullosa,
    y apenas puedes
    volver, aún con jirones
    de lo que hallaste
    en la profundidad de tu existencia.

    Amor mío, qué encuentras
    en tu pozo cerrado?
    Algas, ciénagas, rocas?
    Qué ves con ojos ciegos,
    rencorosa y herida?

    Mi vida, no hallarás
    en el pozo en que caes
    lo que yo guardo para ti en la altura:
    un ramo de jazmines con rocío,
    un beso más profundo que tu abismo.

    No me temas, no caigas
    en tu rencor de nuevo.
    Sacude la palabra mía que vino a herirte
    y déjala que vuele por la ventana abierta.
    Ella volverá a herirme
    sin que tú la dirijas
    puesto que fue cargada con un instante duro
    y ese instante será desarmado en mi pecho.

    Sonríeme radiosa
    si mi boca te hiere.
    No soy un pastor dulce
    como en los cuentos de hadas,
    sino un buen leñador que comparte contigo
    tierra, viento y espinas de los montes.

    Ámame tú, sonríeme,
    ayúdame a ser bueno.
    No te hieras en mí, que será inútil,
    no me hieras a mi porque te hieres.

      Angela   ~

    June 03

    No es que muera de amor, muero de ti. Jaime Sabines.

    Muero de ti, amor, de amor de ti,
    de urgencia mía de mi piel de ti,
    de mi alma de ti y de mi boca
    y del insoportable que yo soy sin ti.
    Muero de ti y de mí, muero de ambos,
    de nosotros, de ese,
    desgarrado, partido,
    me muero, te muero, lo morimos.

    Morimos en mi cuarto en que estoy solo,
    en mi cama en que faltas,
    en la calle donde mi brazo va vacío,
    en el cine y los parques, los tranvías,
    los lugares donde mi hombro acostumbra tu cabeza
    y mi mano tu mano
    y todo yo te sé como yo mismo.

    Morimos en el sitio que le he prestado al aire
    para que estés fuera de mí,
    y en el lugar en que el aire se acaba
    cuando te echo mi piel encima
    y nos conocemos en nosotros, separados del mundo,
    dichosa, penetrada, y cierto, interminable.

    Morimos, lo sabemos, lo ignoran, nos morimos
    entre los dos, ahora, separados,
    del uno al otro, diariamente,
    cayéndonos en múltiples estatuas,
    en gestos que no vemos,
    en nuestras manos que nos necesitan.

    Nos morimos, amor, muero en tu vientre
    que no muerdo ni beso,
    en tus muslos dulcísimos y vivos,
    en tu carne sin fin, muero de máscaras,
    de triángulos obscuros e incesantes.
    Muero de mi cuerpo y de tu cuerpo,
    de nuestra muerte, amor, muero, morimos.
    En el pozo de amor a todas horas,
    Inconsolable, a gritos,
    dentro de mí, quiero decir, te llamo,
    te llaman los que nacen, los que vienen
    de atrás, de ti, los que a ti llegan.
    Nos morimos, amor, y nada hacemos
    sino morirnos más, hora tras hora,
    y escribirnos y hablarnos y morirnos.

      Angela   ~


    May 03

    La máscara.

     

    Ese corazón no es el mío
    Esa palabra no es mi palabra
    Esa lengua no es mi lengua
    Esos ojos no son míos
    Esa nariz no es la mía
    Esos oídos no son mis oídos
    Esas mejillas no son mis mejillas
    Esa boca no es la mía:
    Esa cara no es mi cara
    Pero los tengo.

    Pero los tengo sobre mi cara
    Ante ella he puesto mis sesos;
    Aunque tengo ojos verdaderos
    También así tengo corazón.

    Tus ojos no son mis ojos
    Pero veo a través de ellos
    Tu corazón no es el mío
    Pero carga mi existencia.
    Tu palabra no es la mía
    Pero violenta mi habla
    Tu lengua no es mi lengua
    Pero me da palabra certera
    Tus ojos no son mis ojos
    Pero verían mi universo
    Tu nariz no es la mía
    Pero aspiro los perfumes.
    Tus oídos no son mis oídos
    Pero me provocan sordera.
    Tus mejillas no son las mías
    Pero cubren mi vergüenza
    Tu boca no es mi boca
    Pero la hace hablar sin mentiras.

    Cara de piel, cara de palo
    Jamás mi alma, jamás mi verdad
    Quítame, deshace
    Mi tristeza y mi vergüenza,
    Dame fuerzas.
    Lágrimas, llanto y gemidos
    Mi alegría y mi furia.

    Francisco Almada Leyva

    Máscaras para ocultar el dolor, para que no veas mis ojos cansados de llorar, para que no se rompan más mis sueños...
    Para que no puedas ver a través de mi alma.

      Angela   ~

    April 30

    Poema 20 (de veinte poemas de amor y una canción desesperada)

    Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 

     

    Escribir, por ejemplo: " La noche está estrellada, 
    y tiritan, azules, los astros, a lo lejos". 

    El viento de la noche gira en el cielo y canta. 

    Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 
    Yo la quise, y a veces ella también me quiso. 

    En las noches como ésta la tuve entre mis brazos. 
    La besé tantas veces bajo el cielo infinito. 

    Ella me quiso, a veces yo también la quería. 
    Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos. 

    Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 
    Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido. 

    Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella. 
    Y el verso cae al alma como pasto el rocío. 

    Qué importa que mi amor no pudiera guardarla. 
    La noche está estrellada y ella no está conmigo. 

    Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos. 
    Mi alma no se contenta con haberla perdido. 

    Como para acercarla mi mirada la busca. 
    Mi corazón la busca, y ella no está conmigo. 

    La misma noche que hace blanquear los mismos árboles. 
    Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos. 

    Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise. 
    Mi voz buscaba el viento para tocar su oído. 

    De otro. Será de otro. Como antes de mis besos. 
    Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos. 

    Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. 
    Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido. 

    Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos, 
    mi alma no se contenta con haberla perdido. 

    Aunque éste sea el último dolor que ella me causa, 
    y éstos sean los últimos versos que yo le escribo. 

    Pablo Neruda.

      Angela   ~

    April 17

    No te olvido.

    Hace un tiempo (me parece que fue mucho) les publiqué este poema que dudo que alguien lo recuerde pues era cuando tenía mi otro blog (antes de que lo eliminara por causas de fuerza mayor). Y si lo vuelvo a publicar es porque me gusta mucho y de una forma u otra me trae recuerdos.

     ¿Y temes que otro amor mi amor destruya?
    qué mal conoces lo que pasa en mí;
    no tengo más que un alma, que es ya tuya,
    y un solo corazón, que ya te di.

    ¿Y temes que placeres borrascosos
    arranquen ¡ay! del corazón la fe?
    Para mi los placeres son odiosos;
    en ti pensar es todo mi placer.

    Aquí abundan mujeres deslumbrantes,
    reinas que esclavas de la moda son,
    y ataviadas de sedas y brillantes,
    sus ojos queman, como quema el sol.

    De esas bellas fascinan los hechizos,
    néctar manan sus labios de carmín;
    mas con su arte y su lujo y sus postizos,
    ninguna puede compararse a ti.

    A pesar de su grande poderío,
    carecen de tus gracias y virtud,
    y todas ellas juntas, ángel mío,
    valer no pueden lo que vales tú.

    Es tan ingente tu sin par pureza,
    y tan ingente tu hermosura es,
    que alzar puede su templo la belleza
    con el polvo que oprimes con tu pie.

    Con razón me consume negro hastío
    desde que te hallas tú lejos de aquí,
    y con razón el pensamiento mío
    sólo tiene memoria para ti.

    Yo pienso en ti con ardoroso empeño,
    y siempre miro tu divina faz,
    y pronuncio tu nombre cuando sueño.
    Y pronuncio tu nombre al despertar.

    Si del vaivén del mundo me retiro,
    y ávido de estudiar quiero leer,
    entre las letras ¡ay! tu imagen miro,
    tu linda imagen de mi vida ser.

    Late por ti mi corazón de fuego,
    te necesito como el alma a Dios;
    eres la virgen que idolatro ciego;
    eres la gloria con que sueño yo.

    Eramos unos extraños y aún sin conocerte te quise. Eramos solo dos personas que se encontraron en un momento que en mi  memoria todavía perdura. Dejaste tu huella en mis recuerdos y es por ello que nunca te olvidaré.

     Angela   ~

    April 05

    Soledad.


    Sólo la soledad derrite esa espesa capa de pudor que nos aísla a los unos de los otros; sólo en la soledad nos encontramos; y al encontrarnos, encontramos en nosotros a todos nuestros hermanos en soledad. Créeme que la soledad nos une tanto cuanto la sociedad nos separa. Y si no sabemos querernos, es porque no sabemos estar solos. Sólo en la soledad, rota por ella la espesa costra del pudor que nos separa a los unos de los otros, y de Dios a todos, no tenemos secretos para Dios; sólo en la soledad alzamos nuestro corazón al Corazón del Universo; sólo en la soledad brota de nuestra alma el himno redentor de la confesión suprema. No hay más diálogo verdadero que el diálogo que entablas contigo mismo, y este diálogo sólo puedes entablarlo estando a solas. En la soledad, y sólo en la soledad, puedes conocerte a ti mismo como prójimo; y mientras no te conozcas a ti mismo como prójimo, no podrás llegar a ver en tus prójimos otros yos. Si quieres aprender a amar a los otros, recógete en ti mismo.
    Miguel de unamuno.


    Busco entre líneas aquella respuesta que el correr contra el tiempo me dará, busco las pistas que se me brindarán, para descubrir el regalo que se me tiene destinado... tan solo el retorno de mi sonrisa y con ella la paz a mi alma. Gracias.

      Angela   ~

    March 19

    Dos corazones. Un latido.

    Llevo tu corazón conmigo.  E.E. Cummings

    “Llevo tu corazon conmigo
    lo llevo en mi corazon
    nunca estoy sin el.
    A donde quiera que voy vas tu mi amor.
    Y donde aquello que hago yo sola
    es gracias a ti,mi cielo.
    No le temo al destino
    ya que tu eres mi destino,cariño.
    No quiero ningun mundo porque hermosa
    tu eres mi mundo,mi bien.
    Este es el secreto mas profundo que nadie conoce…
    Esta es la raiz de la raiz
    Y el brote del brote
    y el cielo del cielo de un arbol llamado vida
    que crese mas alto de lo que el alma pueda esperar… o la mente ocultar
    Es la maravilla que mantiene las estrellas separadas
    Llevo tu corazon
    Lo llevo en mi corazon”.

    ~ Angela ~

    March 18

    Un arte. Elizabeth Bishop

    El arte de perder no es muy difícil;
    tantas cosas contienen el germen
    de la pérdida, pero perderlas no es un desastre.

      Pierde algo cada día. Acepta la inquietud de perder
      las llaves de las puertas, las horas malgastadas.
      El arte de perder no es muy difícil.

      Después intenta perder lejana, rápidamente:
      lugares, y nombres, y la escala siguiente
      de tu viaje. Nada de eso será un desastre.

      Perdí el reloj de mi madre. ¡Y mira! desaparecieron
      la última o la penúltima de mis tres queridas casas.
      El arte de perder no es muy difícil.

      Perdí dos ciudades entrañables. Y un inmenso
      reino que era mío, dos ríos y un continente.
      Los extraño, pero no ha sido un desastre.

      Ni aun perdiéndote a ti (la cariñosa voz, el gesto
      que amo) me podré engañar. Es evidente
      que el arte de perder no es muy difícil,
      aunque pueda parecer (¡escríbelo!) un desastre.


    ~ Angela ~

    March 13

    Perdidas.

    Al perderte yo a ti, tú y yo hemos perdido:
    yo porque tu eras lo que más amaba
    y tú porque yo era el que más te amaba.
    Pero de nosotros dos tú pierdes más que yo:
    porque yo podré amar a otras como te amaba a ti
    pero a ti no te amarán como te amaba yo.

    Ernesto Cardenal.


    ~ Angela ~

    March 10

    A veces...

    A veces, como un tronco de árbol,
    pálido y envejecido,
    no mueves las ramas, te secas,
    un color grisáceo te invade.

    Se ocultan tus follajes,
    caen tus flores sobre el cementerio,
    pareces mariposa muerta
    o mosca sobre el basurero.

    A veces, como cenicienta
    te esclavizas en tu rutina,
    en tu extremada importancia
    por el orden y la limpieza.

    Se va tu mente y divaga
    en mundos alejados, fríos,
    muertos, torturados, malditos.
    Te hipnotizas y trasmutas.

    Amor, dame tu mano, a veces,
    cuando te sientas que no vuelves,
    que no respiras, que no puedes
    ¡Abrázame fuerte, amor, vuelve!

    Autor: Pablo Cerda


    ~ Angela ~